Hola, soy  Rossy Carolina Escobar, medium y psiquica de nacimiento, ufff ahora me atrevo a decirlo.

“Ah, antes de comenzar, te pediré por favor apertura de mente, respeto y que entiendas que por fin después de muchos años recién me atrevo a contar lo que antes con suerte conocía en algunos aspectos sólo mi madre.”

Si al igual que yo sientes que no perteneces a este planeta, sientes una añoranza por volver a casa, o simplemente te sientes frustrado (a) en querer cambiar el mundo o más bien a las personas y además puedes ver desde lejos la maldad ajena,(bueno escuchas sus mentes) entonces eres uno de los míos.

Te contaré mi historia y espero que también me escribas contando la tuya.

 

Y bueno, desde niña, y cuando digo niña, me refiero a los 4 años ; ya tenía consciencia que no pertenecía a este mundo (planeta), recuerdo que miraba  mis manos y me preguntaba el por qué estaba en este cuerpo, y añoraba el regreso a casa mirando al cielo, también trataba de atesorar mis recuerdos de más pequeña aún, de cuando tenía dos años aproximadamente,  hacía ejercicios mentales donde dejaba en unas bolitas de luz mis recuerdos más preciados y repetía en mi mente «no lo olvides»; cuando vi la película  “Intensamente” me pareció algo muy familiar.

Siempre escuché y veía cosas que al principio para mí eran normal, aunque un poco molesto a veces (sentía un zumbido de voces en mi cabeza), en las noches solía taparme entera para no escucharles, con los años muchas personas comenzaron a hacerse presentes, a manifestarse y darme mensajes que luego debía dar a ciertas personas.

Algo maravilloso que recuerdo cuando era pequeña, es que veía un árbol y seres de luz muy pequeños, como duendecitos que subían y bajaban, se la pasaban trabajando todo el día.

Pasaron los años y como a los 9 comencé a leer las cartas sin que nadie nunca me enseñara acerca de ello,  fue después de que apareciera un símbolo ante mis ojos en una ventana húmeda después de la lluvia, lo dibujé y algo despertó en mí desde en ese momento; más tarde supe que era el Tetragramatón, mi mamá sólo veía cómo yo siendo una niña hacía esos dibujos raros, luego comencé a hacer rituales, me encantaban las velas, los altares, pero siempre pensando en hacer el bien.

Sin embargo, muchas veces mis visiones no eran de las mejores, ya que le daba las malas noticias a mi madre, respecto a cosas que veía, creo que ahí fue cuando comencé a bloquear un poco mi capacidad psíquica, porque me recalcaron varias veces – “Sólo ves cosas malas niña”.-

La verdad es que yo no decidía qué cosas ver, las imágenes sólo se presentaban.

Recuerdo tristemente que cuando estaba en 6to básico fui acusada por mis compañeros con la profesora de religión, obviamente por mis rarezas, por ver y escuchar cosas, y entre mis compañeros y profesora hicieron una inquisición en el siglo XX. Así que de ahí para adelante fue una lucha entre lo que soy y lo que la sociedad quería que fuera, ya desde los 15 me inicié en las meditaciones y tuve mis primeras experiencias de iniciación y  encuentros con seres de luz. Sé que muchos van a creer y pensar que estoy loca, pero quienes resuenen con mi mensaje y experiencia me van a entender, me van a creer y van a encontrar una terapeuta y amiga con quien poder hablar.

Una de las experiencias más bellas que recuerdo fue una iniciación con seres de luz, por lo que me mostraron vivían en cuevas bajo tierra, todos vestidos de blanco, compartían y habían hombres sabios que ayudaban a preparar a los demás, digo que fue una iniciación porque veía cómo el hombre sabio nos llevaba a un lugar donde nos íbamos presentando uno a uno, nos arrodillábamos como los caballeros, y él decía algunas cosas y luego nos ponía una espada en uno de los hombros. Todo esto se daba luego de haber leído el  libro “El maravilloso universo de la magia” de Enrique Barrios y comenzaba con el primer tomo de Caballo de Troya, pero ya había leído mucha metafísica, había conocido a Saint Germain, a Lobsang Rampa  y había leído textos hindúes donde entendí o más bien recordé que existen otras vidas. (Ufff que recuerdos de mi adolescencia más bellos)

En ese mismo período tuve también mi primera visita de dormitorio. (Esto ya se los contaré en el Blog, porque da para más).

De los 20 a los 30 fue mi época de obscuridad o en realidad fue mi sendero del mago, que ya lo había iniciado mucho antes, porque desde pequeña comencé a leer cuanto libro filosófico, esotérico y de sabiduría llegara a mis manos, pero en esos años fue cuando más maestros tuve, los que a costa de golpes despertaron mi consciencia y les doy gracias a cada uno de ellos.- 

 

En esta búsqueda constante para sanar mis heridas de niña, adolescente y adulta es que he recorrido un camino con terapia y auto sanación, el cual hoy comparto con otras personas y que me permitió crear mi propio método.

Ahora ya acepto mi condición, me abro a recibir mensajes cuando me los quieren dar, y ayudo con mis distintas terapias y mis dones a quienes llegan a mí por vibración.

Recuerdo que desde niña canalizaba mensajes, según yo, era Dios quien me hablaba, hoy en día ya estudiando en profundidad el tema, he descubierto que eran maestros de luz, mis guías y claro, en todas partes y en cada momento Dios, la inteligencia superior, el yo soy, estaba presente.

Ah, pues bien, en lo profesional, les cuento que de  niña quería ser actriz, luego descubrí la Psicología, pero en el camino me desvié y estudié una Licenciatura en Administración de Empresas y luego Derecho; aunque es mi carrera como terapeuta la que me hace más feliz.

Mis maestros me indicaron hace poco que ésta última carrera era sólo un medio para poder hacer lo otro, seguramente más adelante entenderé el mensaje con total claridad, ya que aún me quedan unos últimos pasos para poder finalizarla.

  

 

Te cuento también que estuve dedicada a la docencia por muchos años y en todas mis clases siempre trataba de enseñar un poco acerca del mundo espiritual y de ayudar en el despertar de la consciencia, de ahí que mis alumnos bromeaban diciendo que iba a clases de Administración Espiritual o Economía Espiritual.

También tengo otros trabajos, como las charlas, capacitaciones y corretaje de propiedades, pero el que más disfruto es el de mi terapia espiritual por el contacto con la gente y porque les puedo ayudar a sanar sus dolores.-

Esta soy yo, sin secretos, si bien ya te contaré mucho más de mí, pero ya sabes a quién tienes al frente.